El Tribunal Supremo ya ha dictado sentencia entre la marca Champin y la denominacion de origen Champagne.6a011169000929970c017d3f5a8c8d970c-800wi

El litigio que comenzó en 2013, se remonta a 1996, cuando Industrias Espafador, registró la marca Champin, entre otras clases, en la 32 para zumos de frutas, siropes y otras preparaciones.

La actora, el Comite Interprofessionnel du Vin de Champagne, encargado de velar por los intereses de los productores de champan y la defensa legal de su denominación de origen, interpuso demanda para la declaración de nulichampindad de la mencionada marca, en base a una infracción de los derechos de la denominación de origen “champagne” al imitar y evocar los productos de la misma, y estar incursa en la prohibición absoluta del articulo 5.1.g) bien por inducir al publico a error sobre la calidad o procedencia geografica del producto. Asimismo el Comite, junto con la acción de nulidad, acumuló la acción de competencia desleal y aprovechamiento de la reputación ajena del articulo 5 y 12 de la ley de competencia desleal.

 

  • El Juzgado de lo Mercantil de Granada, dictó sentencia el 8 de Enero de 2013 estimando parcialmente la demanda interpuesta por el Comite, declarando la nulidad de la marca al constituir una infracción de la denominación de origen y constituir actos de competencia desleal. Se le condenó a la demandada a cesar  en la comercialización del producto con la mencionada denominación, asi coomo a retirar del mercado todo el material que hiciese referencia a la marca Champin, ya sean anuncios, folletos, documentos publicitarios, etc.
  • La titular de la marca Champin, apeló la sentencia del Juzgado a la Audiencia Provincial de Granada, quien el 6 de Septiembre de 2013, estimó el recurso de apelación interpuesto por Industrias Espadafor contra la sentencia del Juzgado de lo Mercantil revocando y desestimando integramente la demanda presentada por el Comite Interprofessionnel Du Vin de Champagne.
  • Ahora el Supremo, ratifica el fallo de la Audiencia y ha confirmado que el uso de la marca Champin para comercializar una bebida de gaseosa infantil de frutas del bosque y fresas no constituye una infracción de la denominación de origen Champage y rechaza el recurso de casación presentado por el Comite.

champagne

Durante todo el procedimiento, la mercantil, titular de la marca objeto de nulidad, dejo bien claro que su  champán es un producto destinado al consumidor infantil y que bajo la marca ‘Champín’ fabrica y comercializa una bebida de agua carbonatada con zumo de frutas usada fundamentalmente en fiestas de niños sin que el hecho de que su presentación evocando con su vertido, brindis e ingesta a modo del comportamiento adulto que es habitual en otra clase de celebraciones y actos conmemorativos en los que es tradicional el consumo de cualquier bebida de cava, champán o similar pueda racionalmente pretenderse, sin rozar lo absurdo o la exageración, que tanto el comprador como los niños consumidores finales crean realmente que la bebida gaseosa de frutas tiene origen en los viñedos de la Champagna francesa, que beben un sucedáneo de la misma o que compite deslealmente con tan renombrado y acreditado vino espumoso como producto alcohólico.

Por otra parte, alega que a aun no siendo vinculante, la OEPM ya aceptó, la solicitud con la concesión de la marca sin oposición y, por tanto, sin apreciar por entonces la causa de nulidad absoluta del entonces artículo 11 de la Ley de Marcas de 1988 , que ya prohibía tanto el Registro de Marcas genéricas como las de procedencia geográfica, además  no consideró tampoco el riesgo de asociación ni ningún tipo de infracción marcaria merecedora de protección de la denominación de origen del vino de Champagne la OAMI, al conceder la marca comunitaria nº 1.588.102, de carácter figurativo “Champín, diviértete a lo grande” que ampara el signo distintivo, denominativo y gráfico de la manera destacadamente colorista con que presenta sus productos en el mercado.

slide02
Es más, a su vez, los Tribunales franceses  a través de su Corte de Casación, en Sentencia de 7 de julio de 2009 , descartaron en un supuesto muy parecido, la acción de nulidad promovida por la misma parte actora respecto de un zumo de manzana gasificado comercializado con la marca ‘champany’, confirmando así lo que el tribunal de apelación había rechazado fundadamente, esto es, la inexistencia de riesgo, incluso de asociación y de degradación, por distinguirse suficientemente la bebida infantil del champán y de su denominación de origen.
143068610228
Respecto de la acción de competencia desleal por aprovechamiento de la reputación ajena de la forma del envase (según la actora lo que hace la demanda es emular la botella de champán), el juez recalcó “que la presentación de la bebida ‘Champín’, no cabe duda, se ofrece como un producto propio diferenciado, claramente distinguible de cualquiera de los que presenta la actora y de los intereses que defiende la misma, aunque lo sea dentro de los patrones habituales que se utilizan con admisibilidad en el mercado para cada tipo de producto pues, en conclusión y como señalaba la STS de 17 de mayo de 2005 con cita en la STJCE de 29 de septiembre de 1998 , para apreciar la similitud entre los productos o los servicios designados, procede tener en cuenta, también, esos factores pertinentes que caracterizan la relación entre los productos o servicios, lo que incluye su naturaleza, su destino, su utilización y su carácter competidor ocomplementario, y las SSTS de 25 de octubre de 2006 y 25 de enero de 2007 , con cita en la STJCE de 29 de septiembre de 1998 , recuerdan que en este juicio de valoración ha de tenerse en cuenta la interdependencia que existe entre la semejanza de los signos y la de los productos o servicios designados con ellos, lo que implica que un bajo grado de similitud entre los productos o servicios pueda ser compensado por un elevado grado de similitud entre las marcas, lo que aquí, desde luego, no ocurre”.
.
Portrait and new menu items

“Si bien el derecho marcario y ahora el propio derecho de defensa de una competencia leal alcanza a la protección de las llamadas denominaciones de origen, en definitiva, la fundamentación que antecede, descarta el aprovechamiento de la demandada, así como cualquier conducta parasitaria de los que le reprocha a la actora y debe estimarse, también en este punto, el recurso de la demandada pues ninguna confusión se imputa, ni se acredita más allá del tan comentado origen empresarial de que el consumidor considere, por la sola confrontación fonética del término ‘champín’parece harto descabellado o desmedido como inconsistente, que la bebida infantil realmente pueda quedar asociada en su fabricación a la región de la Champagnafrancesa por lo que, en conclusión, la denominación marcaria bajo la que actúa la apelante con licencia nacional y comunitaria, ningún aprovechamiento de un prestigio ajeno cabe imputarle, pues ya se comentó también que ni siquiera los signos distintivos de la bebidapermiten alcanzar la conclusión a la que llegó la sentencia de instancia, pues ni por la naturaleza del producto,ni del precio, ni del prestigio, ni de su comparación, ni en relación tampoco con los consumidores a los que va destinada puede entenderse, seriamente, que se pretenda el aprovechamiento que sanciona elartículo 12 de la Ley de Defensa de la Competencia”

Fuente

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen