No fue hasta 1989 cuando la entidad adoptó el color rojo como parte de su seña de identidad, en concreto el  «Pantone 032C» es el tono exacto que usa Banco Santander, una seña visual que, para la compañía, evoca energía, valentía y dinamismo. Es ese mismo año cuando juntan la llama adoptada en 1986 y el rojo del 1989 para crear la marca Santander más similar a la que conocemos hoy.

La Corte suprema alemana recientemente falló por la pugna del color rojo entre  Sparkassen y el Banco Santander. Las cajas de ahorro alemanaas podrán mantener la exclusividad del tono de rojo que se aseguraron ante la Oficina de Patentes y Marcas en el año 2007, sentenció la máxima instancia judicial alegando que el logotipo se había impuesto como marca en el mercado alemán.

 

El grupo de las Sparkassen ha adoptado sus emblemas rojos de forma prácticamente estandarizada en sus 15.000 sucursales por una inversión anual de cerca de 130 millones de euros (143 millones de dólares), por lo cual el “rojo” es percibido como una característica de las Sparkassen, agrega la sentencia.

Se consideró que las cajas de ahorro habían demostrado de forma suficiente a través de estudios demoscópicos que el rojo es identificado por los consumidores alemanes como distintivo de estas entidades financieras.

La disputa comenzó después de que las Sparkassen registraran el color de marca “rojo” (HKS 13) como símbolo distintivo propio en el sector de servicios financieros y banca minorista. El Santander, entidad española que usa también ese color y que cuenta con alrededor de 320 filiales en Alemania, reclamó al registro que se eliminara esa entrada, pero las autoridades de patentes y marcas rechazaron su petición. La entidad recurrió entonces al Tribunal Federal de Patentes alemán, que el año pasado le dio la razón al estimar que no estaba probado que las cajas de ahorro cumplieran las condiciones para reclamar el uso en exclusiva del rojo.

Según el citado tribunal, ese privilegio sólo debía otorgarse a empresas o productos que obtuvieran el reconocimiento de al menos un 75 % de la población.

Tras analizar los estudios de opinión presentados tanto por las cajas de ahorro como por el Santander, el Supremo consideró hoy que es cierto que cuando el grupo alemán en el año 2002, registró el color  no podía considerarse que fuera su marca distintiva, pero estimó que sí lo era el año pasado, cuando dictó sentencia el Tribunal Federal de Patentes.

A pesar de ello, el banco español cuenta con más oportunidades por hacerse con su su color, ya que siguen pendientes otros juicios en los que se dilucidará si el rojo es un signo distintivo de una empresa como lo es el nombre de la misma.

 

Fuente: expansion, www.dw.com, abc,el mundo. imagen