El 24 de abril de 2013,  el Fútbol Club Barcelona, presentó una solicitud de registro de marca comunitaria en la Oficina de Armonización del Mercado Interior, en virtud del Reglamento (CE) nº 207/2009 sobre la siguiente marca comunitaria:

fcbPor resolución de 15 de octubre de 2013, la examinadora denegó la solicitud para todos los productos y servicios reivindicados, en aplicación del artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 207/2009. El 11 de diciembre de 2013, la demandante interpuso un recurso contra la resoluciónpero la Primera Sala de Recurso desestimó el recurso.

La Sala de Recurso recordó que, cuando la OAMI concluye que la marca solicitada carece de carácter distintivo intrínseco, es debido a que no contenía ningún elemento específico que pudiera llamar la atención inmediata del consumidor como indicación del origen comercial de los diferentes productos y servicios comprendidos en las clases 16, 25 y 41, y  que el perfil simple de un escudo, por su propia naturaleza, es poco adecuado para transmitir información precisa. Del mismo modo, la Sala de Recurso consideró que los documentos presentados por la demandante eran claramente insuficientes para demostrar el carácter distintivo adquirido por la marca solicitada en la Unión Europea y no permitían deducir conclusiones sobre la percepción de la marca solicitada por una proporción significativa de los consumidores de la Unión en la fecha de presentación de la solicitud.

Al contrario, el equipo de futbol, consideró que los fundamentos para denegar el registro de su escudo como marca eran demasiado vagos, e incorrectos y alegó que el registro de la silueta o la forma de un escudo no requiere la constatación de cierto grado de creatividad, entendido como un elemento de fantasía o un aspecto inhabitual o llamativo. Asimismo alegó que, en cualquier caso, comparando la marca solicitada con otros escudos, esa marca debe considerarse un signo figurativo provisto de creatividad, ya que se trata de un signo de fantasía que presenta un aspecto inhabitual. Según la demandante, la existencia de otros escudos de equipos de fútbol, o de escudos en general, no puede dar lugar a la nulidad de la marca solicitada por falta de carácter distintivo, para el equipo de futbol la marca solicitada tiene por sí misma carácter distintivo, sin compararla con otras marcas.

La OAMI refuta las alegaciones de la demandante y recurda que se denegará el registro de las marcas que carezcan de carácter distintivo. Según jurisprudencia reiterada, se considera que los signos a los que se refiere el artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento nº 207/2009 no son idóneos para cumplir la función esencial de la marca, es decir, permitir identificar el origen del producto o servicio, permitiendo así al consumidor que adquiere el producto o el servicio amparado por la marca repetir la elección en una adquisición posterior, si la experiencia es positiva, o cambiar de elección, si es negativa.

Recalca que se debe observar que la marca solicitada se asemeja en conjunto a una olla: en su parte superior contiene tres pronunciamientos hacia el interior, y presenta en su parte central dos «aletas» laterales en cada lado, y en su parte inferior un pico en el centro cierra el signo. No obstante, ninguna de esas características, examinadas por separado o conjuntamente, contiene un elemento llamativo, apto para atraer la atención del consumidor. En efecto, como observó con razón la Sala de Recurso, la marca solicitada será percibida por el consumidor más bien como una forma simple, y no permite distinguir los productos o servicios de la demandante de los de otras empresas.

El Tribunal General para fundamentar su postura, hace alusión al asunto Nestlé, ” el signo del que se apreció que había adquirido un carácter distintivo por el uso, a saber, «have a break», era claramente diferenciable de los otros elementos verbales incluidos en la marca de la que formaba parte, a saber, el eslogan «Have a break… Have a Kit Kat». En cambio, ello no sucede en el caso de la marca solicitada, que forma la silueta de un escudo. En efecto, esta última no es una parte claramente diferenciable de ese escudo. Así pues, la marca solicitada no permite por sí misma que el público pertinente diferencie los productos y servicios de la demandante de los de otros operadores en el mercado”.escut_color_fons_transparent.v1308151639.jplg

Señala, que la demandante no ha demostrado que la marca solicitada, a saber, la representación de la silueta de un escudo, juegue un papel significativo e incluso predominante en el escudo del Fútbol Club Barcelona. Por el contrario, los elementos predominantes del escudo son las letras mayúsculas «F», «C» y «B», iniciales del nombre del club, la combinación de los colores azul y grana («azulgrana»), que son los de la camiseta del equipo de fútbol, y, en un segundo plano, la bandera catalana o «senyera» y la de la ciudad de Barcelona”.

Por todo ello, el Tribunal concluye que:  “la Sala de Recurso no cometió ningún error de apreciación al concluir que la marca solicitada no había adquirido carácter distintivo por su uso, como prevé el artículo 7, apartado 3, del Reglamento nº 207/2009″.